miércoles, 31 de diciembre de 2014

Oda a una vida mejor


Es difícil vivir sin tenerte a mi lado, 
sin verte sonreír, ni crecer, ni sentir.
Es difícil no mirar al pasado, 
olvidar los errores, 
creer en un futuro mejor.
Van pasando los años
y la vida nos enseña lo jodida que es.
Solo unos pocos son los elegidos, 
los que llevan consigo la fortuna.
Todos los demás, pagamos, luchamos, 
por un mundo mejor.
¿Quieres un consejo? 
Sé tu mismo y no te dejes arrastrar, 
¿así la felicidad encontrarás? 
Inténtalo y ya me dirás.

                                            McGalloway

miércoles, 24 de diciembre de 2014

XII. ¿Feliz Navidad?

Como bien sabéis, me encontraba en la capital alemana, que no es otra que la preciosa ciudad de Berlín. Era Nochebuena, y no tenía planeado nada que no se pareciera a celebrar tan especial día en soledad. Todo cambió cuando recibí la llamada de Angélica invitándome a cenar a su casa, para celebrar dicho acontecimiento. No dudé pues, en aceptar la invitación, la cual generó en mi una desmesurada ilusión. Cojí la mejor botella de vino que descansaba entre mi colección y partí de mi pequeño hogar.

Lo que me encontré al llegar al hogar de Angélica no me sorprendió -uno se acostumbra a recibir decepciones constantemente, por lo que siempre espera alguna más-  en efecto, se encontraba abrazada por un chico, por lo que no era necesario ser un premio novel para intuir que aquel hombre era su pareja.
La noche comenzó mal, como suele comenzar normalmente todo alrededor de mi existencia.  La noche fue larga: hablamos, reímos, pero claro, estaba él, Robert, quien era una barrera insuperable en cualquier desesperado intento por hacerme con ella. Era completamente imposible intentar nada en esas condiciones, "no se ha levantado ni una sola vez de la mesa el muy.." -pensé.

En definitiva, partí de vuelta a casa con las manos vacías, y con un vacío interior que no podría compensar ni siquiera el último modelo de teléfono móvil cuya marca no pienso mencionar. Por si os preguntáis que es lo que me regalé -o que me compré, mejor dicho- por navidad, debéis saber que lo único que recibí fue un poco de imaginación, otro poco de ilusión, y una pizca de esperanza para tratar de continuar con la historia.

¡FELIZ NAVIDAD! 

lunes, 15 de diciembre de 2014

XI. Volver a empezar



Me encanta Irlanda, es un gran país, con buenas gentes y bellos paisajes. Pero necesitaba un cambio de aires, necesitaba largarme, todo me recordaba a Fiona, y sabía que no dejaría de pensar en ella si seguía estando aquí. Decidí coger las maletas y marcharme de vacaciones a un país que desde pequeño había deseado conocer: Alemania. 

Cogí el vuelo de las 11 a.m. con destino Berlín y partí para lo que yo llamé "vacaciones", pero ¿y si realmente serían vacaciones permanentes? 

Nada más aterrizar me dí cuenta de lo ingenuo que había sido al no llevar ropa encima en el equipaje de mano, estaba en plena calle, en manga corta, con una temperatura de 5ºC, la gente me miraba con cara rara, pero acostumbrado a la fría Irlanda, me parecía hasta calor, (bueno, vale, no me lo parecía).

Después de un buen rato, conseguí llegar al hotel, dejé las maletas y salí a visitar las calles de la capital. 
Fruto de la casualidad, me encontré con una antigua conocida, Angélica, la que conocí en Roma, en un viaje que realicé hace 2 años -por el cual me extrañó que me reconociese- 

- ¿Peter, ¿qué haces aquí?
- Perdona, creo que no te conozco, ¿quien eres? 
- ¿No me recuerdas? ¡Soy Angélica!

La invité a una cerveza, y hablamos de nuestras cosas, de lo que habíamos vivido en estos 2 últimos años...
Me dijo que ahora vivía en Berlín, y me invitó a pasar la noche en su casa -entendedlo como queráis- 

<<Creo que voy a pasar mucho tiempo en Alemania>> 


martes, 2 de diciembre de 2014

Oda a...

Te observé detenidamente, en aquella fría mañana de diciembre. 
Ni siquiera llegaste a darte cuenta de que mi mirada estaba anclada a tus ojos.
Tus preciosos ojos, no puedo dejar de mirarlos... 

Estabas tan sonriente como te recordaba tiempos atrás, tu sonrisa de niña buena
y dulce como la miel, brilla en aquel día nublado. 

No dejo de olvidarte por mucho que pasen horas, días, meses, años.
Pase delante de mis ojos la eternidad, pero vos tendrá sitio en mi corazón. 

Me alejo poco a poco de ti, y el viento recorre mis entrañas, mi subconsciente suspira por quedarse a tu lado, pero mi conciencia grita por alejarse de aquel lugar. 

Se que nos volveremos a encontrar; 
pero quizás sea demasiado tarde, cuando me vuelva a presentar. 

McGalloway

viernes, 21 de noviembre de 2014

No hay nada mayor

No hay nada mayor
A lo que siento por vos
No tengo tanta valentía
Como para dejar perderte.
No hay mayor decepcion
A que me digas no 
No hay mayor conquista
Que la de tu corazón
No hay mejor canción
Que la que sale de tu voz
No hay mayor alegría
Que verte día a día

                                 McGalloway

domingo, 16 de noviembre de 2014

Soñé Contigo

Ayer soñé contigo;
estabas en mis brazos, 
todavía no te olvido. 

Ayer soñé contigo; 
el brillo de tus ojos, 
ilumina mi camino

Ayer soñé contigo;
siempre te veré
en lo más alto del olimpo

Ayer soñé contigo;
hayá donde estés, 
recuérdame con cariño


                                  
                                            McGalloway

miércoles, 22 de octubre de 2014

X.Para May.




A llegado la hora, 
de que me despida;
No es un adiós, más 
bien hasta otra. 

Te echaré de menos, 
no pongas en duda; 
solo es que creo
"No iremos lejos" 

No podre amarte, sigo 
pensando en ella; 
Hasta que olvide, 
prefiero dejarte. 

No me tengas rencor, 
y jamás olvides:
Solo quiero para ti, 
Todo lo mejor. 


Con estos versos me despedí de mi querida May; la he querido siempre, pero me ciño a la realidad, y mi única realidad es que Fiona esta presente en mi interior. 

-Que te vaya todo bien, Peter -me dijo May-. 
- A ti también, May-. 

Nos abrazamos por última vez, dándonos el poco amor que quedaba entre nosotros, su sonrisa me hizo recordar lo mucho que la quise años atrás. Y la seguía queriendo realmente, pero nunca quise jugar con sus sentimientos. Creo que hice lo correcto. Ella me dijo que lo comprendió, y me deseó suerte; prometimos volver a vernos una vez al mes, ya que ella se marchaba a estudiar al sur de Irlanda.  

Definitivamente, este fue uno de los capítulos mas tristes de mi existencia, por lo que no se hasta que punto puedo seguir creyendo en alcanzar la felicidad eterna.


¿Realmente existe?


martes, 21 de octubre de 2014

Crueldad.

Cuan cruel es el universo;
Cuya lucha interminable
y agonica, me deja indefenso.
No me pienso preocupar;
Toda vida toca su final,
y yo la pienso disfrutar.
Prometo luchar;
y siempre hasta el final,
Hasta el momento de agonizar.
Solo ante el mundo adverso;
Rodeado del mal, pero prometo
No volverme perverso.
Solo quiero estar a tu lado;
Y amarte, besarte, sentirte
Hasta volverme alocado.

                                                    McGalloway

lunes, 15 de septiembre de 2014

IX. Un día tranquilo.



Nunca he creído en el amor a primera vista, pienso que dos personas deben conocerse bien para estar realmente enamorados. Tampoco creo que en destino, creo que si May yo nos encontramos aquel día fue de pura casualidad. Hay tantas incógnitas por resolver en este mundo... 
Aquel día fue un día mas, traté de tomarme un descanso en un tranquilo lugar, al que salgo en más de una ocasión. Este es un lugar fantástico para reflexionar y para olvidar todo problema que carcome la mente del ser humano.

May me hizo entender que el amor es muy relativo. Crees estar enamorado de alguien pero a la vez no puedes dejar de pensar en la otra persona.
-¿May me quiere realmente? ¿Su amor por mi es sincero?

Lo único cierto que había en todo esto es que no había podido olvidar a Fiona, y eso me preocupaba. La inmensidad del océano no bastaba para contener todas mis dudas. 
No podía esperar a alguien a la que no interesaba. Y tampoco podía jugar con May, por todo lo que hizo por mi. Nunca lo hice hasta entonces y jamás lo haré, ya que creo que es lo más despreciable que se puede hacer con alguien. 

Decidí que lo mejor era olvidar a Fiona, ya que al fin y al cabo no tenía ni una remota posibilidad de estar con ella.Cogí el teléfono y llamé a May:

-Dígame -contesto ella-
-May Querida, ¿estas libre esta noche?.
-Peter! Si claro, que me propones -dijo entusiasmada-
-A las 21 me paso a buscarte.

Cogí las prendas mas finas que tenía y salí de casa en busca de mi amor.



domingo, 7 de septiembre de 2014

VIII. 2 amores y muchas incógnitas




¿Que si me besó por pena? Puede.
¿Que si realmente no me quiere? Es posible.
¿Que si no la volveré a ver? No lo se.

Demasiadas preguntas recorrían alrededor de mi mente malpensada, siempre he tratado de ser negativo, para tratar de no llevarme disgustos después. Puede que en el futuro no agradezca aquel beso, pero en el presente en el que vivo, solo puedo dar gracias por que May apareciese en ese instante. 

Como cabía esperar, May me llamó al día siguiente, me pidió que me reuniera otra vez con ella. Yo temía mucho las 17 de la tarde de aquel día, tenía miedo de que me rechazase, y de que me dijese que aquel beso no significaba nada para ella. A mi me había cambiado la vida en las 2 horas en las que estuve con ella y no quería perderla.

Llegué un cuarto de hora antes a la cita, prefería reflexionar en aquel tranquilo lugar sobre lo que le iba a decir, no me las tenía todas conmigo, pero no tenia otra opción que ser yo mismo y dejar que me guiase el corazón. 

May apareció a la hora acordada, sonriente, lo cual fue algo esperanzador para mi:

-Peter, quería decirte algo -dijo ella-
-...Se que no me quieres realmente -me anticipé
-Te quiero, Peter -dijo ella mirándome fijamente-
-Se que me besast.... ¿Como? -dije asombrado
-Si Peter, me gustas.  

No dije nada, no podía creer lo que estaba sucediendo; May Irving, la chica que tenía miles de pretendientes en Escocia y vete a saber cuantos en Inglaterra, me quería. 

Se que tenía motivos para estar feliz, pero no podía dejar de pensar en Fiona, a pesar de que ella ya me había dejado claras sus intenciones. 

Es evidente que May también es preciosa pero, ¿realmente estoy enamorada de ella? no lo se. 




miércoles, 3 de septiembre de 2014

VII. Un Inesperado Reencuentro



<< Escuchen: All of me <<

Aquel día fue algo raro, me tiré cuatro horas con la caña esperando a ver que picaba, pero nada... Realmente me daba igual, hacía un día fantástico, el sol relucía y los rayos solares abrillantaban el mar. Me tumbé sobre el césped y estuve un rato contemplando el cielo azul, cual no contenía ni una sola nube. Tumbado con los brazos extendidos, con una sensación inimaginable de libertad, que siente alguien cuando cree que no tiene más remedio que ver la vida pasar. 

En ese momento, escuché una voz, que se dirigía a mí:

-¿Peter? ¿Eres tú?- preguntó ella
-¿May? ¿De verdad eres tú?- respondí incrédulo.

Se trataba de May Irving, la chica que durante tantos años me tuvo loco de amor, la que acabé olvidando porque se marchó a estudiar a Inglaterra. May es una chica preciosa, de cabello rubio y ojos azules, además de ser guapa, es humilde, ya que no se le ha subido a la cabeza lo guapa que es. 
Llevaba 3 años sin verla, pero estaba igual de preciosa que entonces. Seguía teniendo esa cara de niña, que es lo que más me gustaba de ella. Fue compañera mía de clase durante cuatro años, y aunque reconozco que al principio tuvimos nuestros más y nuestros menos, la consideraba mi amiga. Me dio mucha pena que se marchase a Inglaterra. Al principio lo pasé mal porque no estaba acostumbrado a estar lejos de ella, -ya que en clase la solía ver todos los días-.

Me contó que por la muerte de su padre, -algo que me dejó muy tocado- tuvo que partir a Irlanda con su madre, ya que al igual que mi padre en su día, encontró trabajo aquí. Hacía ya 3 años que no sabía nada de ella, ya que ambos partimos de nuestro hogar, para intentar comenzar una nueva vida; y bueno, fruto de la casualidad o no, nos reencontramos en Dublín. 

Le conté sin detallar demasiado qué era de mi vida, pero no le quise decir nada de lo de Fiona, porque no quise darle pena a la chica que años atrás me gustaba.  Pero seguía triste por lo de Fiona, y como era de esperar, ella intuyó que no estaba bien, y me preguntó.
Le conté lo que me sucedió, detallando cada uno de los hechos. Le conté que Fiona no quiso salir conmigo y las lágrimas se deslizaron por mi rostro. Traté de resarcirme y levanté la cabeza en claro símbolo de valentía y lucha por la vida.

Nos miramos a los ojos, alargué el brazo para tocar el cabello rubio de May. 
Estuvimos mucho tiempo mirándonos el uno a otro. Y al final llegó el momento que estuve esperando tanto tiempo. Ella se acercó a mi rostro, y me besó. La abracé durante el beso, quería tenerla entre mis brazos hasta la eternidad.

No recuerdo cuanto tiempo estuvimos besándonos, puede que fueran diez segundos, veinte, o treinta. Mientras la besaba, no tengo claro si estaba soñando o no, pero de ser un sueño, preferiría seguir en él antes de afrontar la realidad. 

"Por un instante, abrí los ojos, y comprobé que estaba despierto, nuestros labios se separaron, nadie dijo nada, y nos seguimos mirando el uno al otro." 

"Ella se acercó a mi rostro y me besó"   -Link-

martes, 26 de agosto de 2014

VI. Un amor Imposible


<<Escuchen: Nocturne>>

-Desde el momento en el que te conocí no puedo olvidarte, necesito estar a tu lado, no puedo vivir sin ti. Fiona, yo te quiero, mi amor es sincero.- dije muy convencido. 

Fiona me miró a los ojos por un instante, pero después agachó la cabeza y me dí cuenta de que lo que se disponía a decir no me iba a sentar nada bien:

-Lo siento Peter, a mi me gusta otro chico y yo no quiero hacerte daño; podemos ser amigos si quieres- me dijo. 
-Si claro.- respondí antes de marcharme.

Ella me miraba triste, sintiendo lastima por mí; no volví a mirarla después de escuchar sus últimas palabras.

Me marché del pub con una profunda sensación de tristeza en mi interior. 
Noté como me faltaba el corazón, ya que me lo habían arrancado de cuajo. 
Al rato de salir, encontré la famosa carta que perdí antes, aquella que daba por perdida. Para mi sorpresa, apenas se había mojado, y decidí quedármela, aunque sin saber muy bien por que. Me la guardé en el bolsillo y continué hacia casa.

Spencer me llamó pero no tuve ganas de cogerle el móvil. Supongo que lo hacía con buena intención, pero como las ganas de llorar iban aumentando en mi interior, preferí no contestar. Al poco de ello, Fiona me mandó un mensaje preguntando cómo me encontraba.

"Yo estaré bien, no te preocupes, solo quiero que seas feliz"
Envíe el mensaje y volví a guardarme el móvil.

Al llegar a casa no tuve ganas ni si quiera de cenar, me acosté con alguna que otra lagrima en mi rostro. Aquél golpe inesperado fue demasiado para mí, creí que Fiona y yo podíamos ser felices y vivir enamorados, Un relámpago me devolvió a la cruda realidad.
Supongo que estoy destinado a estar solo hasta el fin de mis días. 

Por un momento, comprobé que tenía puesta la cadena con la cruz del 
"Capitán McGalloway" y decidí que mañana era un buen día para salir a pescar, tal y como me enseño mi querido abuelo, Q.E.P.D.

Al día siguiente madrugué para ir al faro, otro de los lugares que compartía con mi abuelo, el tiempo era muy agradable y las vistas eran espectaculares.






sábado, 23 de agosto de 2014

V.Te Quiero


<<Escuchen: Green Pastures>>



Camino al pub pase junto a una floristería a la que nunca había prestado demasiada atención. Decidí que gastarse el dinero rosas era más conveniente que hacerlo en whiskey o en cerveza. Salí de la tienda con un espléndido ramo de rosas, con una docena de ellas y sin reparar demasiado a aquel cielo gris, que advertía que la llovizna era inminente. 

Comencé a correr de forma desquiciada, consciente de que la lluvia terminaría por atraparme. Me quité la chaqueta por el calor abrasador que yacía en mi interior, a pesar de que la lluvia no paraba de caer. Cuando apenas quedaban metros para llegar al final de la desesperante carrera, tropecé con una baldosa suelta y caí al suelo boca abajo con las flores bajo mi cuerpo. Me levanté sin apenas rasguños, aunque con el corazón revolucionado por la caída y por el largo sprint realizado anteriormente.

Las flores quedaron completamente aplastadas. Mis preciosas rosas, las que iba a regalar a Fiona parecían estar muertas, y seguramente lo estarían. 
Cegado por la rabia, tiré el ramo al suelo y me levanté con la mirada ardiente, dispuesto a seguir mi camino y a superar cada obstáculo que se me pusiese por delante. 

Al entrar en pub ví como Spencer y Fiona ya se encontraban allí. Las gotas de lluvia, -o de sudor, no lo se- se arrastraban sobre mi mejilla. Hacía tiempo que no estaba tán nervioso:

-Fiona, creo que Peter tiene algo que darte- dijo Spencer
-¿A si?- digo ella sorprendida
-Si- dije cabizbajo

En ese momento comprobé que no llevaba la carta conmigo, se me debió caer cuando me quite la chaqueta, de camino al pub. 

<<¿Donde coño esta la p*** carta?>> pensé 

-Veras Fiona, tenía algo que darte, pero se me ha perdido, bueno, se me han perdido en el camino. Yo queria decirte algo...- incapaz de mirarla a la cara.

-Peter, dime lo que tengas que decirme, no estés nervioso.
-Veras Fiona... 


              "Fiona yo.., yo.., YO TE QUIERO Fiona"



miércoles, 20 de agosto de 2014

IV.Querida Fiona


<<Escuchen: But for now>>

Comencé a escribir, con la brillante pluma de oro que me regaló mi padre. No estaba seguro de lo que iba a escribir a si que decidí ser natural, y dejar que fuese el corazón el que decidiese...


"Querida Fiona; 
  
Hace tiempo que quiero decirte lo 
que siento, pero hasta ahora no estaba seguro de hacerlo.
Mi conciencia no dormirá  tranquila hasta que sepas lo mucho que me gustas. Fiona, me gustas. 
Tus ojos iluminan mi rostro a la luz de la luna y tu increíble sonrisa me ciega ante la radiante luz solar. Eres la chica más maravillosa que jamás he conocido. 

Y quiero conocerte mejor, amarte y besarte y quererte cada día más. Desde que te conozco no puedo pensar en otra cosa que no sea en ti, los días se hacen eternos cuando no estoy contigo. Solo quiero vivir, si es a tu lado.

Si es necesario, esperaré tu respuesta hasta la eternidad.
                                                                  Te quiero"




... Guardé la carta en el sobre y salí de casa convencido de entregarsela en mano a Fiona, no podía ni creerme lo que estaba a punto de hacer. Al poco de comenzar a andar, me pregunté a donde iba, ya que no conocía la dirección de Fiona. Supuse que era momento de llamar a Spencer: 

-Diga- responde   
-Spencer, soy Peter- respondí nervioso
-Anda, el señor Stevenson- dijo vacilando 

(Para que entendáis, Stevenson es el apellido de Fiona, de ahí la "gracia")

-Dime donde vive, anda- respondí impaciente
-¿Para que quieres saberlo?- respondió con tono curioso. 
-Quiero entregarle algo en persona.
-Eso no es problema, he quedado con ella donde siempre en una hora, vente.
-Allí estaré- afirmé contundentemente. 

Eran las siete de la tarde, y como iba bien de tiempo, decidí volver a mi piso para coger 40 euros más, tenía la triste sensación de que me iba a tirar la noche ahogando mis penas en el pub del viejo O´conell´s ...


Foto del O´Conell´s (www.oconnells.com.ar)

viernes, 15 de agosto de 2014

III.El "Lauburu"

<<Escuchen: All is Liar<<


Al día siguiente me levanté con un dolor de cabeza espantoso; mire la hora y marcaba las 12pm. "Ayer me pasé con el puto ginebra, joder..." Fue lo primero que pensé. 

Era un día un poco raro y además recordé que debía ir a visitar a mis parientes en Wicklow. La cabeza no paraba de darme vueltas y fue cuando recordé que el tren destino a Wicklow salía desde Connolly a la 13:20. Apenas tuve tiempo de tomar un café con leche acompañado de una aspirina y salí disparado de casa. 

Aún recordaba la noche anterior: "...Por un solo instante, su mirada y la mía conectaron, noté cómo se paralizaba el tiempo y flotaba en el ambiente..." cuando recibí la llamada de mi amigo Spencer. En la noche de ayer tuvo un idilio con Johanna y me contó que había quedado con ella por la tarde. Fue entonces cuando me dijo:

-¿Que tal te va con Fiona?- preguntó
-Que dices?- respondí sorprendido.
-Ayer vi como la mirabas, ¿acaso crees que no me dí cuenta?- dijo riéndose.
-Joder tío esto me esta matando, no se que hacer.
-Díselo
-¿Crees que debería?
-Deberías


En ese instante colgué el teléfono, mi cabeza comenzaba a darle vueltas a lo que Spencer me había dicho, cuando al instante sonó una voz:
"Ding Dong! Señores pasajeros, acabamos de llegar a Wicklow.."

Bajé del tren y me apresuré a casa de mis parientes.
Al llegar, mi tía Madellaine me abrió la puerta, debía haber llorado hace poco ya que le brillaban los ojos y por la mejilla le bajaba alguna que otra lagrima. Fue entonces cuando descubrí que mi abuelo había fallecido. El capitán McGalloway, padre de mi padre estaba muerto. Cerré los ojos y las lágrimas se precipitaron por mi rostro.
No estaba preparado para asumir la muerte de mi abuelo.
No solía verle mucho, pero de pequeño pasé mucho tiempo con el en el lago.
Fueron los mejores veranos de mi vida. 
La cruz o "Lauburu"

A lo largo de generaciones, la familia McGalloway era dueña de una cruz, símbolo del pueblo celta que creo haber visto también en el País Vasco en algún viaje. 
Allí lo llaman Lauburu, que quiere decir Cruz de Cuatro Cabezas. Fué pasando de familiar en familiar hasta llegar a mis manos. Mi abuelo me lo dejó debido a su fallecimiento, fue un detalle que nunca podré olvidar. Me colgué la cruz y me marché de aquella triste casa roto por el dolor. 

Comencé a correr como si la muerte me persiguiese, desesperado y asustado a la vez. Llegue al lago Guiness, un lugar increíble. 
Todavía triste por lo sucedido, recordé los grandes momentos que pasé con mi abuelo. 

Después de un buen rato, comencé a pensar en Fiona, y en lo mucho que la quería. Decidí escribirle una carta para expresarle lo que siento, tomé la decisión de hacerle caso al bueno de Spencer.

"Querida Fiona..." 




El lago Guiness, un lugar increíble 

jueves, 14 de agosto de 2014

II.La decisión más cobarde, o la más inteligente.


<<Escuchen: Don´t Cry<<

Siento no haberme presentado la última vez, me llamo Peter McGalloway, tengo 17 años y vivo en la preciosa ciudad de Dublín. Vine a Irlanda hace 3 años dejando Escocia debido a que mi padre encontró un trabajo muy bien pagado.Me resultó difícil dejar a un lado a todos mis amigos, pero afronté con ilusión el reto de comenzar una nueva vida...

"Me encontraba en un pub celebrando que había terminado el último examen del curso. No conocía el resultado del mismo pero tenía muy buenas sensaciones. La felicidad me invadía, por lo cual decidí invitar a cerveza a todos los que se encontraban en el viejo

 O´Conell´s. En ese momento recibí la llamada de mi buen amigo Rooney Atkins: 

-Dime Rooney -contesto.

-Que hay Peter! vamos a tomar unas copas por la noche, ¿Te Vienes?- respondió.
-Cuenta conmigo, para las diez estaré en el pub- contesté rotundamente.
-Alli nos veremos- 
-Ciao- *cuelgo el teléfono* 

Que raro, ¿No? Ninguno mencionó el pub, cosa innecesaria, ya que todos sabíamos que nos reuniríamos 
en el O´Conell´s.

Al llegar comprobé que además de Rooney, Burton, y Spencer, se encontraban FionaJohanna:

-Sera cabrón el Rooney, que no me había dicho nada- Pensé.

Fiona es una chica de mi edad, realmente bella. Tiene un precioso pelo, color castaño, unos ojos azules resplandecientes y una sonrisa que brilla a la luz de la luna. Llevaba un vestido blanco precioso. 

-Me encanta- pensé mirándola. 

Pasaban horas y horas y yo de mientras seguía de pub en pub, la noche iba cada vez mejor, Fiona y yo estuvimos un buen rato conversando. No hacía mucho que la conocía, pero me sentía realmente bien cuando estaba junto a ella. Por un solo instante, su mirada y la mía conectaron, noté cómo se paralizaba el tiempo y flotaba en el ambiente:


-¿Peter, estas bien?-me preguntó.

-¿Ehh? Ah, si- respondí algo confuso.

Pero no estaba bien, la deseaba con locura. Solo había un problema, y es que no me atrevía a declararle mi amor por ella, tenía miedo de perderla para siempre.
Tome la decisión mas cobarde, o la mas inteligente, depende por donde la miren. 

Tras una hora sin saber de ella, le pregunté a Spencer, que fue el que me la presentó hace unos meses, a ver donde se había metido: 


-Oye Spencer, ¿Donde se ha metido Fiona?- pregunté nervioso.

-¿Fiona? se ha marchado a casa con Johanna- afirmó el. 
-No me jod...- pensé. 

Por un momento mire el reloj, marcaba las 4am. Decidí entoces que era un buen momento para marchar a 
St. James Rd, a mi casa. 

Al meterme en la cama pensé en una canción de los Guns N´ Roses y pronto cogí el sueño..."


-Don´t you cry tonight- 



 


"Prometí no llorar, y no lo haré"























I.Recuerdos de un amor pasado....


>>EscuchenTears of the Night<<



Aquél trece de agosto me tumbé en mi cama, apoye sobre mis piernas el ordenador, y dejé que fluyese mi imaginación. De fondo podía escuchar Tears of the Night. Sin embargo, mi subconsciente me llevaba a pensar en cualquier cosa que no fuesen las notas que salían de aquél piano que tan bien sonaban. De repente recordé aquel fatídico día que aun perturba en mi memoria...  

"Sin saber por qué, comencé a pensar en aquella maravillosa chica de pelo castaño, de ojos preciosos y brillante sonrisa. Comencé a pensar en lo mucho que la deseaba. En como despertó mi ilusión y se la llevó consigo. Quería dormir pero no podía, era como un mal sueño del que nunca podría despertar. La desesperación por no poder ausentarme de la vida durante unas horas era tal que creí no volver a soñar.
Me arrepentía mucho de todo lo que sucedido. `Ojalá no hubiese sucedido nada`. Aquella frase era la única que podía llegar a enlazar sin soltar lágrimas de por medio. Lloré, me desahogué vete a saber durante cuánto tiempo, si, han leído bien, lloré porque los hombres también lloramos, y el que dijo lo contrario alguna vez no tenía ni puta idea de lo que es la vida.

 Mire el reloj, marcaba las 6:00 am y yo todavía estaba despierto. Maldije el tiempo que estuve perdiendo de bar en bar con mis amigos que, por otro lado, querían consolarme. Pero aquel no era mi sitio, mi sitio era aquella habitación pintada de verde en la que me resguardaba del cruel mundo.



 A la mañana siguiente con las lágrimas en mi destrozado rostro, tuve el valor de levantarme, me encontraba inestable tanto física como mentalmente. Hace apenas doce horas se había escrito el episodio más cruel de mi existencia, el cual se había escrito sobre mi corazón, ya dolorido, con aquél cuchillo bien afilado. Apenas tenía fuerzas para desayunar, las pocas que tenía decidí invertirlas para salir corriendo de aquel hogar. No quise meter a mis seres queridos en aquel triste episodio. 
Preferí ser el único protagonista y llevarme yo todos los golpes. Salí a correr, con ropa y calzados adecuados, escuchando música aunque sin saber porque, ya que en mi cabeza tan solo yacía un solo nombre y un solo pensamiento que bloqueaba todo lo demás. Aquél nombre que trataba de confundirme, de marearme, de extorsionarme. Sin fuerzas para continuar, volví a casa destrozado por el esfuerzo físico, aunque me pesaba más el corazón, a pesar de estar destrozado, que lo que me podía llegar a pesar cualquier parte del cuerpo.

 A la tarde quede en verme con mis amigos, que son lo mejor que tengo, junto con mis seres queridos, por supuesto. Nos dirigíamos al mar cuando una fuerte tormenta empezó a caer sobre nosotros". 


 "Aquella tormenta era símbolo del destrozo de mi corazón"