martes, 26 de agosto de 2014

VI. Un amor Imposible


<<Escuchen: Nocturne>>

-Desde el momento en el que te conocí no puedo olvidarte, necesito estar a tu lado, no puedo vivir sin ti. Fiona, yo te quiero, mi amor es sincero.- dije muy convencido. 

Fiona me miró a los ojos por un instante, pero después agachó la cabeza y me dí cuenta de que lo que se disponía a decir no me iba a sentar nada bien:

-Lo siento Peter, a mi me gusta otro chico y yo no quiero hacerte daño; podemos ser amigos si quieres- me dijo. 
-Si claro.- respondí antes de marcharme.

Ella me miraba triste, sintiendo lastima por mí; no volví a mirarla después de escuchar sus últimas palabras.

Me marché del pub con una profunda sensación de tristeza en mi interior. 
Noté como me faltaba el corazón, ya que me lo habían arrancado de cuajo. 
Al rato de salir, encontré la famosa carta que perdí antes, aquella que daba por perdida. Para mi sorpresa, apenas se había mojado, y decidí quedármela, aunque sin saber muy bien por que. Me la guardé en el bolsillo y continué hacia casa.

Spencer me llamó pero no tuve ganas de cogerle el móvil. Supongo que lo hacía con buena intención, pero como las ganas de llorar iban aumentando en mi interior, preferí no contestar. Al poco de ello, Fiona me mandó un mensaje preguntando cómo me encontraba.

"Yo estaré bien, no te preocupes, solo quiero que seas feliz"
Envíe el mensaje y volví a guardarme el móvil.

Al llegar a casa no tuve ganas ni si quiera de cenar, me acosté con alguna que otra lagrima en mi rostro. Aquél golpe inesperado fue demasiado para mí, creí que Fiona y yo podíamos ser felices y vivir enamorados, Un relámpago me devolvió a la cruda realidad.
Supongo que estoy destinado a estar solo hasta el fin de mis días. 

Por un momento, comprobé que tenía puesta la cadena con la cruz del 
"Capitán McGalloway" y decidí que mañana era un buen día para salir a pescar, tal y como me enseño mi querido abuelo, Q.E.P.D.

Al día siguiente madrugué para ir al faro, otro de los lugares que compartía con mi abuelo, el tiempo era muy agradable y las vistas eran espectaculares.






sábado, 23 de agosto de 2014

V.Te Quiero


<<Escuchen: Green Pastures>>



Camino al pub pase junto a una floristería a la que nunca había prestado demasiada atención. Decidí que gastarse el dinero rosas era más conveniente que hacerlo en whiskey o en cerveza. Salí de la tienda con un espléndido ramo de rosas, con una docena de ellas y sin reparar demasiado a aquel cielo gris, que advertía que la llovizna era inminente. 

Comencé a correr de forma desquiciada, consciente de que la lluvia terminaría por atraparme. Me quité la chaqueta por el calor abrasador que yacía en mi interior, a pesar de que la lluvia no paraba de caer. Cuando apenas quedaban metros para llegar al final de la desesperante carrera, tropecé con una baldosa suelta y caí al suelo boca abajo con las flores bajo mi cuerpo. Me levanté sin apenas rasguños, aunque con el corazón revolucionado por la caída y por el largo sprint realizado anteriormente.

Las flores quedaron completamente aplastadas. Mis preciosas rosas, las que iba a regalar a Fiona parecían estar muertas, y seguramente lo estarían. 
Cegado por la rabia, tiré el ramo al suelo y me levanté con la mirada ardiente, dispuesto a seguir mi camino y a superar cada obstáculo que se me pusiese por delante. 

Al entrar en pub ví como Spencer y Fiona ya se encontraban allí. Las gotas de lluvia, -o de sudor, no lo se- se arrastraban sobre mi mejilla. Hacía tiempo que no estaba tán nervioso:

-Fiona, creo que Peter tiene algo que darte- dijo Spencer
-¿A si?- digo ella sorprendida
-Si- dije cabizbajo

En ese momento comprobé que no llevaba la carta conmigo, se me debió caer cuando me quite la chaqueta, de camino al pub. 

<<¿Donde coño esta la p*** carta?>> pensé 

-Veras Fiona, tenía algo que darte, pero se me ha perdido, bueno, se me han perdido en el camino. Yo queria decirte algo...- incapaz de mirarla a la cara.

-Peter, dime lo que tengas que decirme, no estés nervioso.
-Veras Fiona... 


              "Fiona yo.., yo.., YO TE QUIERO Fiona"



miércoles, 20 de agosto de 2014

IV.Querida Fiona


<<Escuchen: But for now>>

Comencé a escribir, con la brillante pluma de oro que me regaló mi padre. No estaba seguro de lo que iba a escribir a si que decidí ser natural, y dejar que fuese el corazón el que decidiese...


"Querida Fiona; 
  
Hace tiempo que quiero decirte lo 
que siento, pero hasta ahora no estaba seguro de hacerlo.
Mi conciencia no dormirá  tranquila hasta que sepas lo mucho que me gustas. Fiona, me gustas. 
Tus ojos iluminan mi rostro a la luz de la luna y tu increíble sonrisa me ciega ante la radiante luz solar. Eres la chica más maravillosa que jamás he conocido. 

Y quiero conocerte mejor, amarte y besarte y quererte cada día más. Desde que te conozco no puedo pensar en otra cosa que no sea en ti, los días se hacen eternos cuando no estoy contigo. Solo quiero vivir, si es a tu lado.

Si es necesario, esperaré tu respuesta hasta la eternidad.
                                                                  Te quiero"




... Guardé la carta en el sobre y salí de casa convencido de entregarsela en mano a Fiona, no podía ni creerme lo que estaba a punto de hacer. Al poco de comenzar a andar, me pregunté a donde iba, ya que no conocía la dirección de Fiona. Supuse que era momento de llamar a Spencer: 

-Diga- responde   
-Spencer, soy Peter- respondí nervioso
-Anda, el señor Stevenson- dijo vacilando 

(Para que entendáis, Stevenson es el apellido de Fiona, de ahí la "gracia")

-Dime donde vive, anda- respondí impaciente
-¿Para que quieres saberlo?- respondió con tono curioso. 
-Quiero entregarle algo en persona.
-Eso no es problema, he quedado con ella donde siempre en una hora, vente.
-Allí estaré- afirmé contundentemente. 

Eran las siete de la tarde, y como iba bien de tiempo, decidí volver a mi piso para coger 40 euros más, tenía la triste sensación de que me iba a tirar la noche ahogando mis penas en el pub del viejo O´conell´s ...


Foto del O´Conell´s (www.oconnells.com.ar)

viernes, 15 de agosto de 2014

III.El "Lauburu"

<<Escuchen: All is Liar<<


Al día siguiente me levanté con un dolor de cabeza espantoso; mire la hora y marcaba las 12pm. "Ayer me pasé con el puto ginebra, joder..." Fue lo primero que pensé. 

Era un día un poco raro y además recordé que debía ir a visitar a mis parientes en Wicklow. La cabeza no paraba de darme vueltas y fue cuando recordé que el tren destino a Wicklow salía desde Connolly a la 13:20. Apenas tuve tiempo de tomar un café con leche acompañado de una aspirina y salí disparado de casa. 

Aún recordaba la noche anterior: "...Por un solo instante, su mirada y la mía conectaron, noté cómo se paralizaba el tiempo y flotaba en el ambiente..." cuando recibí la llamada de mi amigo Spencer. En la noche de ayer tuvo un idilio con Johanna y me contó que había quedado con ella por la tarde. Fue entonces cuando me dijo:

-¿Que tal te va con Fiona?- preguntó
-Que dices?- respondí sorprendido.
-Ayer vi como la mirabas, ¿acaso crees que no me dí cuenta?- dijo riéndose.
-Joder tío esto me esta matando, no se que hacer.
-Díselo
-¿Crees que debería?
-Deberías


En ese instante colgué el teléfono, mi cabeza comenzaba a darle vueltas a lo que Spencer me había dicho, cuando al instante sonó una voz:
"Ding Dong! Señores pasajeros, acabamos de llegar a Wicklow.."

Bajé del tren y me apresuré a casa de mis parientes.
Al llegar, mi tía Madellaine me abrió la puerta, debía haber llorado hace poco ya que le brillaban los ojos y por la mejilla le bajaba alguna que otra lagrima. Fue entonces cuando descubrí que mi abuelo había fallecido. El capitán McGalloway, padre de mi padre estaba muerto. Cerré los ojos y las lágrimas se precipitaron por mi rostro.
No estaba preparado para asumir la muerte de mi abuelo.
No solía verle mucho, pero de pequeño pasé mucho tiempo con el en el lago.
Fueron los mejores veranos de mi vida. 
La cruz o "Lauburu"

A lo largo de generaciones, la familia McGalloway era dueña de una cruz, símbolo del pueblo celta que creo haber visto también en el País Vasco en algún viaje. 
Allí lo llaman Lauburu, que quiere decir Cruz de Cuatro Cabezas. Fué pasando de familiar en familiar hasta llegar a mis manos. Mi abuelo me lo dejó debido a su fallecimiento, fue un detalle que nunca podré olvidar. Me colgué la cruz y me marché de aquella triste casa roto por el dolor. 

Comencé a correr como si la muerte me persiguiese, desesperado y asustado a la vez. Llegue al lago Guiness, un lugar increíble. 
Todavía triste por lo sucedido, recordé los grandes momentos que pasé con mi abuelo. 

Después de un buen rato, comencé a pensar en Fiona, y en lo mucho que la quería. Decidí escribirle una carta para expresarle lo que siento, tomé la decisión de hacerle caso al bueno de Spencer.

"Querida Fiona..." 




El lago Guiness, un lugar increíble 

jueves, 14 de agosto de 2014

II.La decisión más cobarde, o la más inteligente.


<<Escuchen: Don´t Cry<<

Siento no haberme presentado la última vez, me llamo Peter McGalloway, tengo 17 años y vivo en la preciosa ciudad de Dublín. Vine a Irlanda hace 3 años dejando Escocia debido a que mi padre encontró un trabajo muy bien pagado.Me resultó difícil dejar a un lado a todos mis amigos, pero afronté con ilusión el reto de comenzar una nueva vida...

"Me encontraba en un pub celebrando que había terminado el último examen del curso. No conocía el resultado del mismo pero tenía muy buenas sensaciones. La felicidad me invadía, por lo cual decidí invitar a cerveza a todos los que se encontraban en el viejo

 O´Conell´s. En ese momento recibí la llamada de mi buen amigo Rooney Atkins: 

-Dime Rooney -contesto.

-Que hay Peter! vamos a tomar unas copas por la noche, ¿Te Vienes?- respondió.
-Cuenta conmigo, para las diez estaré en el pub- contesté rotundamente.
-Alli nos veremos- 
-Ciao- *cuelgo el teléfono* 

Que raro, ¿No? Ninguno mencionó el pub, cosa innecesaria, ya que todos sabíamos que nos reuniríamos 
en el O´Conell´s.

Al llegar comprobé que además de Rooney, Burton, y Spencer, se encontraban FionaJohanna:

-Sera cabrón el Rooney, que no me había dicho nada- Pensé.

Fiona es una chica de mi edad, realmente bella. Tiene un precioso pelo, color castaño, unos ojos azules resplandecientes y una sonrisa que brilla a la luz de la luna. Llevaba un vestido blanco precioso. 

-Me encanta- pensé mirándola. 

Pasaban horas y horas y yo de mientras seguía de pub en pub, la noche iba cada vez mejor, Fiona y yo estuvimos un buen rato conversando. No hacía mucho que la conocía, pero me sentía realmente bien cuando estaba junto a ella. Por un solo instante, su mirada y la mía conectaron, noté cómo se paralizaba el tiempo y flotaba en el ambiente:


-¿Peter, estas bien?-me preguntó.

-¿Ehh? Ah, si- respondí algo confuso.

Pero no estaba bien, la deseaba con locura. Solo había un problema, y es que no me atrevía a declararle mi amor por ella, tenía miedo de perderla para siempre.
Tome la decisión mas cobarde, o la mas inteligente, depende por donde la miren. 

Tras una hora sin saber de ella, le pregunté a Spencer, que fue el que me la presentó hace unos meses, a ver donde se había metido: 


-Oye Spencer, ¿Donde se ha metido Fiona?- pregunté nervioso.

-¿Fiona? se ha marchado a casa con Johanna- afirmó el. 
-No me jod...- pensé. 

Por un momento mire el reloj, marcaba las 4am. Decidí entoces que era un buen momento para marchar a 
St. James Rd, a mi casa. 

Al meterme en la cama pensé en una canción de los Guns N´ Roses y pronto cogí el sueño..."


-Don´t you cry tonight- 



 


"Prometí no llorar, y no lo haré"























I.Recuerdos de un amor pasado....


>>EscuchenTears of the Night<<



Aquél trece de agosto me tumbé en mi cama, apoye sobre mis piernas el ordenador, y dejé que fluyese mi imaginación. De fondo podía escuchar Tears of the Night. Sin embargo, mi subconsciente me llevaba a pensar en cualquier cosa que no fuesen las notas que salían de aquél piano que tan bien sonaban. De repente recordé aquel fatídico día que aun perturba en mi memoria...  

"Sin saber por qué, comencé a pensar en aquella maravillosa chica de pelo castaño, de ojos preciosos y brillante sonrisa. Comencé a pensar en lo mucho que la deseaba. En como despertó mi ilusión y se la llevó consigo. Quería dormir pero no podía, era como un mal sueño del que nunca podría despertar. La desesperación por no poder ausentarme de la vida durante unas horas era tal que creí no volver a soñar.
Me arrepentía mucho de todo lo que sucedido. `Ojalá no hubiese sucedido nada`. Aquella frase era la única que podía llegar a enlazar sin soltar lágrimas de por medio. Lloré, me desahogué vete a saber durante cuánto tiempo, si, han leído bien, lloré porque los hombres también lloramos, y el que dijo lo contrario alguna vez no tenía ni puta idea de lo que es la vida.

 Mire el reloj, marcaba las 6:00 am y yo todavía estaba despierto. Maldije el tiempo que estuve perdiendo de bar en bar con mis amigos que, por otro lado, querían consolarme. Pero aquel no era mi sitio, mi sitio era aquella habitación pintada de verde en la que me resguardaba del cruel mundo.



 A la mañana siguiente con las lágrimas en mi destrozado rostro, tuve el valor de levantarme, me encontraba inestable tanto física como mentalmente. Hace apenas doce horas se había escrito el episodio más cruel de mi existencia, el cual se había escrito sobre mi corazón, ya dolorido, con aquél cuchillo bien afilado. Apenas tenía fuerzas para desayunar, las pocas que tenía decidí invertirlas para salir corriendo de aquel hogar. No quise meter a mis seres queridos en aquel triste episodio. 
Preferí ser el único protagonista y llevarme yo todos los golpes. Salí a correr, con ropa y calzados adecuados, escuchando música aunque sin saber porque, ya que en mi cabeza tan solo yacía un solo nombre y un solo pensamiento que bloqueaba todo lo demás. Aquél nombre que trataba de confundirme, de marearme, de extorsionarme. Sin fuerzas para continuar, volví a casa destrozado por el esfuerzo físico, aunque me pesaba más el corazón, a pesar de estar destrozado, que lo que me podía llegar a pesar cualquier parte del cuerpo.

 A la tarde quede en verme con mis amigos, que son lo mejor que tengo, junto con mis seres queridos, por supuesto. Nos dirigíamos al mar cuando una fuerte tormenta empezó a caer sobre nosotros". 


 "Aquella tormenta era símbolo del destrozo de mi corazón"