<<Escuchen: Green Pastures>>
Camino al pub pase junto a una floristería a la que nunca había prestado demasiada atención. Decidí que gastarse el dinero rosas era más conveniente que hacerlo en whiskey o en cerveza. Salí de la tienda con un espléndido ramo de rosas, con una docena de ellas y sin reparar demasiado a aquel cielo gris, que advertía que la llovizna era inminente.
Comencé a correr de forma desquiciada, consciente de que la lluvia terminaría por atraparme. Me quité la chaqueta por el calor abrasador que yacía en mi interior, a pesar de que la lluvia no paraba de caer. Cuando apenas quedaban metros para llegar al final de la desesperante carrera, tropecé con una baldosa suelta y caí al suelo boca abajo con las flores bajo mi cuerpo. Me levanté sin apenas rasguños, aunque con el corazón revolucionado por la caída y por el largo sprint realizado anteriormente.
Las flores quedaron completamente aplastadas. Mis preciosas rosas, las que iba a regalar a Fiona parecían estar muertas, y seguramente lo estarían.
Cegado por la rabia, tiré el ramo al suelo y me levanté con la mirada ardiente, dispuesto a seguir mi camino y a superar cada obstáculo que se me pusiese por delante.
Al entrar en pub ví como Spencer y Fiona ya se encontraban allí. Las gotas de lluvia, -o de sudor, no lo se- se arrastraban sobre mi mejilla. Hacía tiempo que no estaba tán nervioso:
-Fiona, creo que Peter tiene algo que darte- dijo Spencer
-¿A si?- digo ella sorprendida
-Si- dije cabizbajo
En ese momento comprobé que no llevaba la carta conmigo, se me debió caer cuando me quite la chaqueta, de camino al pub.
<<¿Donde coño esta la p*** carta?>> pensé
-Veras Fiona, tenía algo que darte, pero se me ha perdido, bueno, se me han perdido en el camino. Yo queria decirte algo...- incapaz de mirarla a la cara.
-Peter, dime lo que tengas que decirme, no estés nervioso.
-Veras Fiona...

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