A llegado la hora,
de que me despida;
No es un adiós, más
bien hasta otra.
Te echaré de menos,
no pongas en duda;
solo es que creo
"No iremos lejos"
No podre amarte, sigo
pensando en ella;
Hasta que olvide,
prefiero dejarte.
No me tengas rencor,
y jamás olvides:
Solo quiero para ti,
Todo lo mejor.
Con estos versos me despedí de mi querida May; la he querido siempre, pero me ciño a la realidad, y mi única realidad es que Fiona esta presente en mi interior.
-Que te vaya todo bien, Peter -me dijo May-.
- A ti también, May-.
Nos abrazamos por última vez, dándonos el poco amor que quedaba entre nosotros, su sonrisa me hizo recordar lo mucho que la quise años atrás. Y la seguía queriendo realmente, pero nunca quise jugar con sus sentimientos. Creo que hice lo correcto. Ella me dijo que lo comprendió, y me deseó suerte; prometimos volver a vernos una vez al mes, ya que ella se marchaba a estudiar al sur de Irlanda.
Definitivamente, este fue uno de los capítulos mas tristes de mi existencia, por lo que no se hasta que punto puedo seguir creyendo en alcanzar la felicidad eterna.
¿Realmente existe?