Aquél trece de agosto me tumbé en mi cama, apoye sobre mis piernas
el ordenador, y dejé que fluyese mi imaginación. De fondo podía escuchar Tears of the Night. Sin embargo, mi subconsciente me
llevaba a pensar en cualquier cosa que no fuesen las notas que salían de aquél
piano que tan bien sonaban. De repente recordé aquel fatídico día que aun
perturba en mi memoria...
"Sin saber por qué, comencé a pensar
en aquella maravillosa chica de pelo castaño, de ojos preciosos y brillante
sonrisa. Comencé a pensar en lo mucho que la deseaba. En como despertó mi
ilusión y se la llevó consigo. Quería dormir pero no podía, era como un mal
sueño del que nunca podría despertar. La desesperación por no poder ausentarme
de la vida durante unas horas era tal que creí no volver a soñar.
Me arrepentía mucho de todo lo que
sucedido. `Ojalá no hubiese sucedido nada`. Aquella frase era la única que
podía llegar a enlazar sin soltar lágrimas de por medio. Lloré, me desahogué
vete a saber durante cuánto tiempo, si, han leído bien, lloré porque los
hombres también lloramos, y el que dijo lo contrario alguna vez no tenía ni
puta idea de lo que es la vida.
Mire el reloj, marcaba las 6:00 am y yo todavía estaba despierto. Maldije el tiempo que estuve perdiendo de bar en bar con mis amigos que, por otro lado, querían consolarme. Pero aquel no era mi sitio, mi sitio era aquella habitación pintada de verde en la que me resguardaba del cruel mundo.
Mire el reloj, marcaba las 6:00 am y yo todavía estaba despierto. Maldije el tiempo que estuve perdiendo de bar en bar con mis amigos que, por otro lado, querían consolarme. Pero aquel no era mi sitio, mi sitio era aquella habitación pintada de verde en la que me resguardaba del cruel mundo.
A la mañana siguiente con las lágrimas
en mi destrozado rostro, tuve el valor de levantarme, me encontraba inestable tanto física como mentalmente. Hace apenas doce horas se había escrito el
episodio más cruel de mi existencia, el cual se había escrito sobre mi corazón,
ya dolorido, con aquél cuchillo bien afilado. Apenas tenía fuerzas para
desayunar, las pocas que tenía decidí invertirlas para salir corriendo de aquel
hogar. No quise meter a mis seres queridos en aquel triste episodio.
Preferí ser el único protagonista y llevarme yo todos los golpes. Salí a correr, con ropa y calzados adecuados, escuchando música aunque sin saber porque, ya que en mi cabeza tan solo yacía un solo nombre y un solo pensamiento que bloqueaba todo lo demás. Aquél nombre que trataba de confundirme, de marearme, de extorsionarme. Sin fuerzas para continuar, volví a casa destrozado por el esfuerzo físico, aunque me pesaba más el corazón, a pesar de estar destrozado, que lo que me podía llegar a pesar cualquier parte del cuerpo.
A la tarde quede en verme con mis amigos, que son lo mejor que tengo, junto con mis seres queridos, por supuesto. Nos dirigíamos al mar cuando una fuerte tormenta empezó a caer sobre nosotros".
Preferí ser el único protagonista y llevarme yo todos los golpes. Salí a correr, con ropa y calzados adecuados, escuchando música aunque sin saber porque, ya que en mi cabeza tan solo yacía un solo nombre y un solo pensamiento que bloqueaba todo lo demás. Aquél nombre que trataba de confundirme, de marearme, de extorsionarme. Sin fuerzas para continuar, volví a casa destrozado por el esfuerzo físico, aunque me pesaba más el corazón, a pesar de estar destrozado, que lo que me podía llegar a pesar cualquier parte del cuerpo.
A la tarde quede en verme con mis amigos, que son lo mejor que tengo, junto con mis seres queridos, por supuesto. Nos dirigíamos al mar cuando una fuerte tormenta empezó a caer sobre nosotros".
"Aquella tormenta era símbolo del destrozo de mi corazón"
No hay comentarios:
Publicar un comentario