miércoles, 24 de diciembre de 2014

XII. ¿Feliz Navidad?

Como bien sabéis, me encontraba en la capital alemana, que no es otra que la preciosa ciudad de Berlín. Era Nochebuena, y no tenía planeado nada que no se pareciera a celebrar tan especial día en soledad. Todo cambió cuando recibí la llamada de Angélica invitándome a cenar a su casa, para celebrar dicho acontecimiento. No dudé pues, en aceptar la invitación, la cual generó en mi una desmesurada ilusión. Cojí la mejor botella de vino que descansaba entre mi colección y partí de mi pequeño hogar.

Lo que me encontré al llegar al hogar de Angélica no me sorprendió -uno se acostumbra a recibir decepciones constantemente, por lo que siempre espera alguna más-  en efecto, se encontraba abrazada por un chico, por lo que no era necesario ser un premio novel para intuir que aquel hombre era su pareja.
La noche comenzó mal, como suele comenzar normalmente todo alrededor de mi existencia.  La noche fue larga: hablamos, reímos, pero claro, estaba él, Robert, quien era una barrera insuperable en cualquier desesperado intento por hacerme con ella. Era completamente imposible intentar nada en esas condiciones, "no se ha levantado ni una sola vez de la mesa el muy.." -pensé.

En definitiva, partí de vuelta a casa con las manos vacías, y con un vacío interior que no podría compensar ni siquiera el último modelo de teléfono móvil cuya marca no pienso mencionar. Por si os preguntáis que es lo que me regalé -o que me compré, mejor dicho- por navidad, debéis saber que lo único que recibí fue un poco de imaginación, otro poco de ilusión, y una pizca de esperanza para tratar de continuar con la historia.

¡FELIZ NAVIDAD! 

lunes, 15 de diciembre de 2014

XI. Volver a empezar



Me encanta Irlanda, es un gran país, con buenas gentes y bellos paisajes. Pero necesitaba un cambio de aires, necesitaba largarme, todo me recordaba a Fiona, y sabía que no dejaría de pensar en ella si seguía estando aquí. Decidí coger las maletas y marcharme de vacaciones a un país que desde pequeño había deseado conocer: Alemania. 

Cogí el vuelo de las 11 a.m. con destino Berlín y partí para lo que yo llamé "vacaciones", pero ¿y si realmente serían vacaciones permanentes? 

Nada más aterrizar me dí cuenta de lo ingenuo que había sido al no llevar ropa encima en el equipaje de mano, estaba en plena calle, en manga corta, con una temperatura de 5ºC, la gente me miraba con cara rara, pero acostumbrado a la fría Irlanda, me parecía hasta calor, (bueno, vale, no me lo parecía).

Después de un buen rato, conseguí llegar al hotel, dejé las maletas y salí a visitar las calles de la capital. 
Fruto de la casualidad, me encontré con una antigua conocida, Angélica, la que conocí en Roma, en un viaje que realicé hace 2 años -por el cual me extrañó que me reconociese- 

- ¿Peter, ¿qué haces aquí?
- Perdona, creo que no te conozco, ¿quien eres? 
- ¿No me recuerdas? ¡Soy Angélica!

La invité a una cerveza, y hablamos de nuestras cosas, de lo que habíamos vivido en estos 2 últimos años...
Me dijo que ahora vivía en Berlín, y me invitó a pasar la noche en su casa -entendedlo como queráis- 

<<Creo que voy a pasar mucho tiempo en Alemania>> 


martes, 2 de diciembre de 2014

Oda a...

Te observé detenidamente, en aquella fría mañana de diciembre. 
Ni siquiera llegaste a darte cuenta de que mi mirada estaba anclada a tus ojos.
Tus preciosos ojos, no puedo dejar de mirarlos... 

Estabas tan sonriente como te recordaba tiempos atrás, tu sonrisa de niña buena
y dulce como la miel, brilla en aquel día nublado. 

No dejo de olvidarte por mucho que pasen horas, días, meses, años.
Pase delante de mis ojos la eternidad, pero vos tendrá sitio en mi corazón. 

Me alejo poco a poco de ti, y el viento recorre mis entrañas, mi subconsciente suspira por quedarse a tu lado, pero mi conciencia grita por alejarse de aquel lugar. 

Se que nos volveremos a encontrar; 
pero quizás sea demasiado tarde, cuando me vuelva a presentar. 

McGalloway

viernes, 21 de noviembre de 2014

No hay nada mayor

No hay nada mayor
A lo que siento por vos
No tengo tanta valentía
Como para dejar perderte.
No hay mayor decepcion
A que me digas no 
No hay mayor conquista
Que la de tu corazón
No hay mejor canción
Que la que sale de tu voz
No hay mayor alegría
Que verte día a día

                                 McGalloway

domingo, 16 de noviembre de 2014

Soñé Contigo

Ayer soñé contigo;
estabas en mis brazos, 
todavía no te olvido. 

Ayer soñé contigo; 
el brillo de tus ojos, 
ilumina mi camino

Ayer soñé contigo;
siempre te veré
en lo más alto del olimpo

Ayer soñé contigo;
hayá donde estés, 
recuérdame con cariño


                                  
                                            McGalloway

miércoles, 22 de octubre de 2014

X.Para May.




A llegado la hora, 
de que me despida;
No es un adiós, más 
bien hasta otra. 

Te echaré de menos, 
no pongas en duda; 
solo es que creo
"No iremos lejos" 

No podre amarte, sigo 
pensando en ella; 
Hasta que olvide, 
prefiero dejarte. 

No me tengas rencor, 
y jamás olvides:
Solo quiero para ti, 
Todo lo mejor. 


Con estos versos me despedí de mi querida May; la he querido siempre, pero me ciño a la realidad, y mi única realidad es que Fiona esta presente en mi interior. 

-Que te vaya todo bien, Peter -me dijo May-. 
- A ti también, May-. 

Nos abrazamos por última vez, dándonos el poco amor que quedaba entre nosotros, su sonrisa me hizo recordar lo mucho que la quise años atrás. Y la seguía queriendo realmente, pero nunca quise jugar con sus sentimientos. Creo que hice lo correcto. Ella me dijo que lo comprendió, y me deseó suerte; prometimos volver a vernos una vez al mes, ya que ella se marchaba a estudiar al sur de Irlanda.  

Definitivamente, este fue uno de los capítulos mas tristes de mi existencia, por lo que no se hasta que punto puedo seguir creyendo en alcanzar la felicidad eterna.


¿Realmente existe?


martes, 21 de octubre de 2014

Crueldad.

Cuan cruel es el universo;
Cuya lucha interminable
y agonica, me deja indefenso.
No me pienso preocupar;
Toda vida toca su final,
y yo la pienso disfrutar.
Prometo luchar;
y siempre hasta el final,
Hasta el momento de agonizar.
Solo ante el mundo adverso;
Rodeado del mal, pero prometo
No volverme perverso.
Solo quiero estar a tu lado;
Y amarte, besarte, sentirte
Hasta volverme alocado.

                                                    McGalloway