Año nuevo vida nueva se suele decir, cosa no aplicable a mi, ya que al segundo día del año me encontraba junto a la barra de un bar que conocí días atrás. Soy una persona de costumbres, respondo yo. Sí, era consciente de que ahogando mis penas en alcohol no iba a sacar nada de provecho, todo lo contrario, no haría mas que perder el poco dinero que me quedaba.
Cuando pensaba en mandar a tomar viento al imbécil de mi jefe mi mente recordaba lo mucho que necesitaba el sueldo -eran cuatro duros, pero necesitaba dinero para vivir- si quería seguir viviendo aquí. Si para algo necesitaba el dinero era para pagar al timador de mi casero, otro al que también hubiera perdido de vista si no fuera por su piso.. Entonces fue cuando recibí una llamada que me cambiaría la vida.
- Peter, soy Fiona, el otro día hablé con Spencer
- ¿Y bien? -respondí-
- Me contó el motivo por el que dejaste a May, aun sabiendo
lo mucho que te gustaba -dijo temblando-
-Lo hice por principios, no me quedaba elección
Al fin parecía que ser buena persona -gilipollas- me iba a ser útil. Mi amor por Fiona aumentaba cada segundo que duraba la llamada, la espera daba su resultado, me llevé la que fue probablemente la mejor alegría que me he llevado hasta tal día. Pues bien, no dude en partir hacia Irlanda, cogí el primer vuelo del día siguiente y para cuando quise darme cuenta estaba en el O´Conell´s tomando unas pintas con mi gente cercana, con una persona al que le debo todo, que no era otro que el gran Spencer:
-Gracias tío, eres un crack- dije sonriendo
-Por ti haría todo, no lo dudes- dijo Spencer
"Nos vimos al siguiente día de mi llegada a Irlanda, nos fundimos en un abrazo que duró hasta la eternidad, y no quise soltarla jamás. Era el comienzo de una nueva aventura, y tenía lo suficiente para avanzar sin temor a nada."
Poder comenzar el año al lado de mi querida, era todo lo que necesitaba para ser feliz.
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